Hasta pronto... parte dos
Saliendo de la tristeza y autoflagelo he decidido escribir algo más alentador y positivo, pues caí en cuenta de que aun cuando se expresan momentos complicados, es mejor ver la solución y el lado bueno. He tenido el placer de celebrar un aniversario, de compartir ininterrumpidamente durante siete meses con la mujer más maravillosa que haya conocido y por conocer. Ahora, con la felicidad que me rodea al acordarme de cada imagen, momento y pasar, puedo escribir algo más agradable al lector, a mi amor y a mi persona. Me he dado cuenta que he tenido primeros momentos para sentir y expresar muchísimas cosas junto a ti... el deseo de compartir toda una vida, formar la familia más hermosa, funcionar como núcleo e individuos, saber reir y llorar, desarrollar los más altos niveles de comunicación, aprender a sobrellevar situaciones aun cuando son extremas, amar y respetarnos, y por último: Nunca dejar de ser. Me siento dichoso de poder compartir todo esto y mucho más contigo, agradecido de esta vida que en el último año hemos tenido el placer de compartir. Miro atrás y me doy cuenta cuan sólido y concreto es el suelo en donde estoy parado en este momento, cuan consistente es la base que nos soporta y cuan realistas podemos ser cuando estamos sobre esa base, ese suelo. Aprendí a soñar de verdad, me enseñaste a alcanzar esos sueños más rápido, me enseñaste a hacer de esos sueños una realidad absolutamente alcanzable y vivible. Siento la admiración más profunda, siento que comparto con un ser elevado, con el espíritu de un ángel y la comprensión de un viejo sabio... con una capacidad de adaptación como el agua a un recipiente y un amor que mueve planetas.
Eres tu... sencilla, adorable, despelotada, alegre, madura, niña, impresionable e impresionante, buena, dura, honesta, creativa, "chamullenta", sentimental... uffff y esto es la punta del iceberg.
Te Amo Mucho!

