Cuántas veces nos hemos juntado con amigos a arreglar el mundo? Cuántas veces hemos idealizado el futuro en la mente? Cuántas veces dijimos que íbamos a cambiar? Cuántas veces dijimos "cuando grande quiero..."?
Lo más insóito de todas estas preguntas es que de alguna u otra forma están siempre ligadas a la última... ahí parte todo. Cuando pequeños tenemos la capacidad de ser soñadores sin morir en el intento y vernos en el futuro siendo alguien. Hoy, cuando estamos al otro lado de la imaginación, seguimos con la misma disyuntiva. Afortunadamente me considero una persona plena en vías de una mayor felicidad, pero siento que muchas personas efectivamante se quedan con el realismo mágico de los 7-8 años... pero 20-30 años después, que es cuando te enfrentas a lo que querías ser. Cuando somos pequeños no diferenciamos por los ingresos que proveerá la profesión, si no que lo hacemos porque sentimos que es lo que más nos gusta y por lo general tiene una relación directa con el reconocimiento por parte de otros... cuántos no han querido ser astronautas, bomberos, futbolistas o rockeros, princesas, bailarinas, actrices, cantantes? (entre otros). Al final del tunel... se puede ser cualquiera de las anteriores, todo depende de uno. Hay sociedades escépticas a la idea de juventudes artistas y promueven al punto de crear paradigmas de cuáles son las carreras a seguir... sin siquiera dar más información del real impacto que eso conlleva: plazas saturadas por profesionales sobrecalificados (y a veces ni tan calificados...) y una cesantía considerable. Imagina que salen 8000 economistas por año, de los cuales hay 500 extremadamente buenos, 5000 que tienen potencial y el resto, buena suerte. Plazas disponibles: 2500. Ahora es cuando la lógica es ilógica y los números simplemente no calzan. Los 2500 puestos disponibles están diseñados, en teoría, para ser cubiertos por los más calificados. Dentro de los 5000 con potencial y los restantes 2500, se encuentra el mayor número de contactos y networking que les proveerán un puesto casi seguro. De los 500 más brillantes, muchos lograrán entrar al mundo laboral que esperaban... pero no todos. Al final, hay gente de todos los estratos académicos que lograrán entrar y llenar las 2500 plazas... y por año quedarán 5500 personas que volverán a plantearse ¿Qué quería ser cuando grande? Muchos de los 8000 pensaron en algo más que lo que hacen... y no lo están haciendo o simplemente ya no lo hicieron por el paradigma de una "mejor" vida...
Ahí es cuando muchos dejan de lado pasiones de toda una vida con tal de no enfrentar una sociedad que te refriega en la cara que si no eliges las carreras de la lista. Y muchos dirán "es que en mi país no se puede"... si no es en tu país, agarras ropa, consigues auspicio y apoyo y te vas! Cuando eres realmente bueno en lo que haces, el apoyo (en todos los sentidos) siempre va a estar. Lo que sea que hagas... considérate un espermio: por lo general uno lo logra, y si no eres tu... claramente fue el del lado.

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